Guía de Irlanda

dublin 

HISTORIA

 

bandera de irlanda

A partir del siglo IV a. C. los celtas comenzaron a instalarse en pequeños grupos que durante los diez siglos siguientes controlaron el país. Irlanda se encontraba dividida en una serie de pequeños estados, cada uno gobernado por un rey. Cuando el rey moría todos los varones que perteneciesen a su familia detentaban el derecho a la sucesión los que daba paso a violentas disputas. A pesar del gran número de estados, aparecieron conjuntos más grandes. Irlanda fue así dividida en cinco quintos tradicionales: Ulster, Connacht, Munster, Leinster del Norte y Leinster del Sur. Conn que dirigía Connacht, con ayuda de mercenarios, se apoderó de Leinster del Norte y debilitó Leinster del Sur y Ulster. El rey más célebre de Connatch fue Niall, que reinó del año 380 al 405, que hundió Ulster. Los romanos nunca llegaron a Irlanda; cuando el resto de Europa se hundió en el declive de la Edad Oscura, después de la caída del Imperio, este país se convirtió en una avanzadilla de la civilización europea, sobre todo tras la llegada del cristianismo, que se expandió por la isla entre los siglos III y V.

 

Durante el siglo VIII, los invasores vikingos comenzaron a saquear los monasterios irlandeses y terminaron por asentarse en el país en el siglo IX, formando alianzas con las familias nativas y los jefes de los clanes. Ellos fueron quienes fundaron Dublín, que en el siglo X era un pequeño reino vikingo. Los normandos, procedentes de las marcas del nuevo reino de Inglaterra, llegaron en el año 1169 y conquistaron sin dificultad Wexford y Dublín. El rey inglés Enrique II fue reconocido como señor de Irlanda por el Papa, y en 1171 conquistó Waterford, a la que declaró Ciudad Real. Los descendientes de los colonos anglonormandos se adaptaron paulatinamente a la tierra y al modo de vida de los irlandeses adoptando sus costumbres, sus leyes y su lengua. En el siglo XV, tras la guerra de las Dos Rosas, Inglaterra sólo dominaba una región costera cercana a Dublín.

 

En 1494 Enrique VII nombró virrey de Irlanda al militar y diplomático sir Edward Poynings que luchó por la defensa de los intereses ingleses. Bajo los reinados de Enrique VIII e Isabel I, se consolidó el poder inglés en Irlanda. La última espina para los ingleses era el Ulster, puesto fronterizo final de los jefes irlandeses. La Fuga de los Condes, dejó al Ulster sin líder y originó la aplicación de la política inglesa de colonización conocida por la Ulster Plantation, una organizada y ambiciosa expropiación de tierra que se entregó a colonos procedentes de la metrópoli, los cuales sembraron el germen de la división que aún en la actualidad vive la provincia. Los recién llegados no se casaban ni se mezclaban con la empobrecida y exaltada población nativa de irlandeses y antiguos ingleses católicos, quienes se rebelaron en 1641 protagonizando un sangriento conflicto. Durante la Guerra Civil Inglesa, los irlandeses apoyaron a los monárquicos.

 

En 1649 Oliver Cromwell confiscó las tierras a los católicos irlandeses, que no las recuperaron hasta el reinado de Carlos II. Pese a las devoluciones, a finales del siglo XVII dos tercios de las tierras irlandesas seguían en manos de protestantes. El Tratado de Limerick (1691) reconoció cierta libertad religiosa y ordenó la devolución de todas las tierras confiscadas. En el año 1695, entraron en vigor duras leyes penales, por las que se prohibía a los católicos comprar tierras, criar a sus hijos dentro de su religión y tener acceso a las fuerzas armadas y al Derecho. La Revolución Francesa tuvo un gran eco en Irlanda, donde se formó la Sociedad de Irlandeses Unidos. En esos años el primer ministro británico, William Pit, aprovechó para lanzar su proyecto de unión legislativa entre Gran Bretaña e Irlanda. El parlamento aprobó el Acta de la Unión, y el 1 de enero de 1801 se hizo oficial la adhesión de ambos territorios. En 1902 Arthur Griffith fundó el Sinn Fein, que se convirtió en partido político en 1905. Nació para promover la prosperidad económica de Irlanda. La independencia no se logró hasta 1920, fecha en que la isla votó su separación definitiva de Gran Bretaña con la excepción de seis condados del Ulster que optaron por seguir unidos a la isla vecina.

 

Por la Ley de Gobierno de 1920 estos seis condados se convirtieron en una división administrativa del Reino Unido, conocida como Irlanda del Norte y que poseía Constitución, Parlamento y Administración propias. El Estado Libre de Irlanda no aceptó la división territorial como algo permanente, pero su abandono de la Commonwealth supuso una aceptación tácita. En 1921 se constituyó también el Parlamento de Irlanda del Norte, con James Craig como primer ministro. Sin embargo, su política se fue dividiendo cada vez más por asuntos religiosos, y los católicos sufrieron una gran discriminación en política, vivienda, empleo y bienestar social. La inestabilidad en el norte comenzó a mostrarse más claramente durante la década de 1960. En agosto de 1969, las tropas británicas fueron enviadas a Derry y Belfast y, aunque al principio fueron bien recibidas por los católicos, pronto quedó de manifiesto que estaban al servicio de la mayoría protestante. Las medidas pacíficas claramente habían fallado, y el Ejército Republicano Irlandés (IRA), que había luchado contra los británicos durante la Guerra Angloirlandesa, resurgió.

 

La agitación estuvo salpicada por matanzas en ambos lados que parecía no iban a acabar nunca, por una serie de siglas que cambiaban cada dos por tres, por la ejecución de civiles a manos de soldados, por el encarcelamiento sin juicio de simpatizantes del IRA, por la muerte por huelga de hambre de los encarcelados y por la implantación del terrorismo en Gran Bretaña En 1972 Gran Bretaña abolió el Parlamento de Irlanda del Norte e impuso un gobierno directo. En 1973 la provincia votó de nuevo a favor de mantener la unión con Gran Bretaña, lo que desató una ola de violencia entre católicos y protestantes. El IRA continuó con su campaña terrorista y, en 1979, asesinó a lord Mountbatten, hecho muy condenado por ambos gobiernos. Tras 25 años de lucha continuada, el 31 de agosto de 1994 el IRA anunció un alto el fuego y solicitó el inicio de las negociaciones de paz. Tras un nuevo atentado en 1996, las negociaciones siguieron adelante. En 1997, con la elección de Tony Blair como primer ministro británico con el apoyo de una amplia mayoría laborista, los ánimos volvieron a cambiar. Las dos partes hicieron balance de las discusiones y en 1998 formularon un acuerdo de paz, que ofrecía cierto grado de autogobierno a Irlanda del Norte, y crearon un Consejo Ministerial Norte-Sur con capacidad para gestionar la política irlandesa si así lo acordaban los gobiernos de Belfast y Dublín. Como parte del acuerdo de paz, que fue apoyado mediante referéndum, el sur abandonaba su demanda constitucional sobre el norte.

 

A finales de la década de 1990, la economía de la República vivía un gran auge, principalmente gracias a una inyección de los fondos de inversión de la UE, que han ayudado a renovar la infraestructura del país. El 11 de febrero de 2000 Londres suspendió la autonomía del gobierno norirlandés, experiencia que había durado apenas dos meses. El gobierno británico argumentó que no ha habido señales de desarme por parte del IRA. El 23 de octubre de 2001 el IRA anunció la destrucción física de su arsenal. El gobierno norirlandés fue de nuevo restablecido. Tras las presiones de la Comisión Internacional para el Desarme, la banda terrorista comunicó en abril de 2002 una nueva eliminación de armas, reactivando el proceso de paz. La situación política en Irlanda del Norte continúa en un delicado equilibrio de posturas entre unionistas protestantes y católicos republicanos. Las elecciones de mayo de 2002 en Irlanda dieron la victoria a Bertie Ahern que formó un gobierno de coalición entre Fianna Fail y Demócratas Progresivos.

 

VIAJAR

 

Antes de realizar un viaje al extranjero, se recomienda registrar sus datos en el Registro de Viajeros informático de este Ministerio, para facilitar la atención en eventuales situaciones de emergencia o necesidad.

 

NO HAY RESTRICCIONES ESPECÍFICAS RELATIVAS A VIAJES A ESTE PAÍS. Se recomienda leer con atención el resto de estas recomendaciones de viaje. Con carácter general, Irlanda es un país muy seguro. No obstante, deben tomarse especiales precauciones en las zonas comerciales más concurridas de las principales ciudades y, en particular, de Dublín, por la presencia de numerosos carteristas. También son zonas más intensivas en incidentes la de Temple Bar en Dublín por las noches, debido a los frecuentes robos y peleas callejeras, y el norte de Dublín por las noches, especialmente en la zona superior de Parnell Square y en los aledaños de Connolly Station. Desde una perspectiva nacional y pese a que la situación ha mejorado en los últimos años, tradicionalmente ha destacado la peligrosidad, aun relativa, de la localidad de Limerick y sus alrededores, territorio donde tradicionalmente se ha llevado a cabo tráfico de drogas.

 

Los vehículos tienen el volante a la derecha y circulan por la izquierda. El permiso de circulación español es válido en Irlanda. Las carreteras en zonas rurales son, con frecuencia, estrechas, accidentadas y de trazado irregular, por lo que conviene conducir con prudencia en las mismas. Las principales localidades de la isla se encuentran conectadas por autopista.

 

Con carácter general, Irlanda es un país seguro. Dublín registra unos índices de criminalidad similares a otras capitales europeas. No obstante, conviene prestar especial atención en las zonas turísticas, así como en zonas muy concurridas, tales como centros comerciales y pubs. Preste especialmente atención a sus bolsos o mochilas. Llévelos sujetos con firmeza, y tome precauciones cuando se encuentre en calles y establecimientos muy concurridos, y en restaurantes o pubs. Intente mantenerse en calles transitadas, evitando en la medida de lo posible las zonas solitarias, especialmente por la noche. 


Si es usuario de una bicicleta, preste especial atención al dejarla estacionada, incluso en zonas concurridas y céntricas, y utilice siempre para ello candados de máxima seguridad. Alternativamente, en la capital se encuentra disponible el servicio público de alquiler de bicicletas "Dublinbikes"página web, con varias estaciones en la ciudad disponibles entre las 5 y las 00,30 a.m. Las autoridades irlandesas prestan servicio de asistencia a los turistas que son víctimas de delitos a través de "Irish Tourist Assistance Service" ("ITAS",http://www.itas.ie, Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. ) en horario de lunes a viernes. Dicho servicio, que se encuentra en permanente contacto con las Embajadas, está sito en 6-7 Hanover Street East, Dublín 2. Tel.189 365 700 y +353 (0) 1 661 0562. Fax: +353 (0) 1 661 0462.

Asimismo, existe una línea telefónica gratuita de atención a víctimas de delitos "Crime Victims Helpline". (http://www.crimevictimshelpline.ie, Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. )
Tel: 116 006. Adicionalmente, existe un servicio de asesoría legal gratuita con diversas oficinas en las ciudades principales. "Free Legal Advice Centers" ("FLAC") 

DROGAS. La legislación sobre la materia es muy estricta. Se practican intensivos controles en todas las vías de entrada en el país, incluidos los aeropuertos. El consumo y la posesión de todo tipo de drogas, con independencia de la cantidad, está castigado duramente. Las penas de cárcel impuestas por delitos de posesión de drogas, tráfico y/o obstrucción de la investigación pueden variar desde un mínimo de 10 años hasta la cadena perpetua, mientras que las multas varían entre 300 y 10.000 € en función del valor de la droga en el mercado. Es difícil obtener la libertad bajo fianza, con independencia de la cantidad aprehendida.

ALCOHOL Y TABACO. Si un bien ha pagado IVA en otro estado de la Unión Europea se encuentra exento de pago de dicho impuesto en Irlanda, salvo el alcohol y el tabaco cuyo IVA se abona siempre en Irlanda salvo que se considere para uso personal. Los límites vienen recogidos en la web de Agencia Tributaria irlandesa, los "Revenue Commissioners"

OTRAS RECOMENDACIONES. El clima es muy cambiante (se dan, como suele decirse usualmente, “four seasons in a day”) pero no presenta temperaturas extremas. Los meses más fríos son enero y febrero, que registran temperaturas medias de entre 4º y 7º. Los más calurosos son julio y agosto, que alcanzan medias de entre 14º y 16º. El viento puede ser muy fuerte y las lluvias son abundantes, entre 800 y 1.200 litros por metro cuadrado. Conviene tomar precauciones en este sentido, especialmente en zonas rurales alejadas de las localidades más pobladas. El Este es el área menos húmeda de la isla.

Los enchufes eléctricos son de tipo trifásico, por lo que es necesario utilizar un adaptador para los aparatos eléctricos españoles. La corriente eléctrica es de 220 V.

En cuanto a la entrada de animales a Irlanda, se exige que el animal tenga un pasaporte de mascotas, identificación con microchip, vacuna contra la rabia al menos 21 días antes de su entrada al país y tratamiento antiparásito. Encontrará más información en el siguiente sitio web
Desde el año 2004 está prohibido fumar en todo tipo de establecimientos hoteleros, restaurantes, comercios y oficinas. Las multas por incumplir dicha norma parten de 3.000 euros.
Los menores de 18 años precisan de autorización paterna para viajar. Durante su estancia en Irlanda deben estar tutelados. 

 

DOCUMENTACIÓN Y VISADO

 

Pasaporte / DNI: DNI o Pasaporte en vigor (Irlanda no pertenece al Espacio Schengen).
La utilización del pasaporte resulta conveniente para realizar gestiones ordinarias, tales como abrir cuentas corrientes en bancos o alquilar viviendas. Conviene, asimismo, tanto el DNI como el pasaporte separadamente dado los numerosos casos de pérdidas y sustracciones. Adicionalmente, se recomienda llevar fotocopias compulsadas de la citada documentación.

 

DATOS DE INTERÉS

 

Con carácter general, los servicios sanitarios irlandeses son aceptables pero inferiores a los españoles. Los servicios de urgencia de los hospitales (51 en total) del sistema público irlandés (los hospitales privados, con alguna excepción, carecen de ellos) sufren de graves problemas de saturación que a veces imponen largas esperas antes de poder recibir tratamiento. La mayoría de los fármacos no pueden adquirirse sin receta médica. Los antibióticos se recetan de manera restrictiva. Predominan los fármacos genéricos. Existen escasas farmacias abiertas 24 horas al día. Los medicamentos son más caros que en España.

Se recomienda a los turistas obtener la tarjeta sanitaria europea (antiguo formulario E-111) en la Seguridad Social española para obtener asistencia sanitaria. Más informaciónSi no dispone de la tarjeta sanitaria europea, deberá abonar 100 euros no reembolsables para ser asistido con urgencia. No olvide conservar una factura de los servicios recibidos. Se recomienda contratar un seguro  que incluya gastos de repatriación en caso de accidente grave y fallecimiento. Importante: No se han registrado casos de infección por el virus del ébola en territorio irlandés.

 

CONTACTOS

Embajada de Irlanda en España

Paseo de la Castellana, 46 - 4

28046 Madrid

Tel.: 91 436 40 93

Fax: 91 435 16 77

E-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Twitter: @IrlEmbMadrid

Sitio web: http://www.dfa.ie/Irish-Embassy/Spain

Teléfono de emergencia en Irlanda: 999 ó 112 (ambulancias, policía, bomberos, servicios de salvamento).

Asistencia a turistas víctimas de delitos ("Irish Tourist Assistance Service", “ITAS”, http://www.itas.ie), en horario de lunes a viernes.
Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. .
Dirección: 6-7 Hanover Street East, Dublin 2. 
Teléfonos: 1890 365 700 y +353 (0) 1 661 0562. 
Fax: +353 (0) 1 661 0462

Oficinas de Turismo:
Oficina de Turismo en Dublín: 1890 324 583, +353 1 476 3400, +353 1476 3666. Sitios web: http://www.visitdublin.comhttp://www.tourismireland.com/.
Oficina de Turismo en Cork: +353 (0) 21 42 55 100, Fax: +353 (0) 21 42 55 100. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. . Sitio web:http://www.corkkerry.ie.

DIVISAS

 

La moneda oficial de Irlanda es el euro. Se han constatado dificultades para obtener cambio de billetes de 200 y 500 euros.  
Casi todos los comercios irlandeses aceptan la mayoría de las tarjetas de crédito y débito. El sistema bancario cuenta con un menor desarrollo y flexibilidad que el español y no hay apenas presencia de banca extranjera. No hay ningún banco español abierto al público. La banca online impone generalmente mayores limitaciones que en España a los particulares.

 

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