Guía del Reino de Noruega

oslo noruega 

HISTORIA

bandera de noruega

No se sabe con certeza de dónde procedían los primitivos noruegos, ni que rutas siguieron hacia el Norte. Los primeros noruegos eran un pueblo cazador que vivían en pequeños grupos allí donde las condiciones naturales lo permitían. La época de los vikingos marca el final del período prehistórico en Noruega. El estudio de esa época se basa, principalmente, en hallazgos arqueológicos. No obstante las sagas nórdicas también sirven de fuente de conocimiento del período. En conjunto, sabemos que la época de los vikingos debe haber sido, sin comparación, la de mayor esplendor de la era prehistórica en los países nórdicos. El saqueo del monasterio de Lindisfarne, en la costa oriental de Inglaterra, marca, para muchos, el inicio de la era vikinga. Los vikingos noruegos se afincaron en las islas Orcadas, Shetland, Hébridas y Man, y también mostraron interés por la Escocia septentrional e Irlanda. Dublín, fundada por los normandos en el decenio de 840, fue la sede de un reino nórdico hasta 1.171.

 

En Islandia y Groenlandia, los vikingos noruegos descubrieron tierras deshabitadas. Se afincaron allí y crearon unidades político-administrativas. La nación islandesa actual tiene sus raíces en la colonización vikinga. En Groenlandia, por el contrario, las comunidades fundadas por los antiguos noruegos se extinguieron al cabo de unos siglos. El hecho de que los vikingos llegaran hasta América en varias ocasiones demuestra su dominio del arte de la navegación. La era vikinga concluye en el año 1066 con la derrota de harald Hardrade y su ejército en Stamford Bridge (Inglaterra). Hasta el siglo IX no existió ningún sentido de comunidad en los territorios que, más tarde, compondrían el reino de Noruega. Sin embargo, por aquel tiempo, hubo cierta actividad unificadora. Seguramente, el proceso fue impulsado por varias fuerzas. Los campesinos sentían necesidad de paz, sobre todo en las comarcas costeras, debido al temor causados por el acoso de los piratas y por la conducta de los vikingos regresados del extranjero. Por aquella época, las zonas del litoral habían acumulado enormes riquezas, fruto del saqueo y el comercio. Allí gobernaban reyezuelos cuyas relaciones mutuas les daban fuerza y capacidad de acción.

 

Los reyezuelos de Viken se distinguieron en el proceso de unificación, sometiendo a su poder cada vez más territorios. A raíz de la batalla naval de, Harald Hårfagre consolidó su posición como soberano de gran parte de Noruega. El proceso de unificación continuó durante varios decenios, salpicado con sangrientos combates entre nobles noruegos y entre éstos y otros caudillos nórdicos. Hacia 1.060, la unificación de Noruega en un solo reino era un hecho. La cristianización de Noruega tuvo lugar a lo largo de mucho tiempo. La evolución fue resultado de los contactos con los pueblos cristianos de Europa a través de las relaciones comerciales y las incursiones de los vikingos. También la actividad misionera de las Iglesias de Inglaterra, Alemania y Dinamarca contribuyó a la cristianización. El proceso culminó con los tres reyes "misioneros": Håkon Adalsteinfostre, Olav Trygvason y Olav Haraldsson. La muerte del último en la batalla de Stiklestad, le dio fama de santo y aceleró la victoria de la Iglesia.

 

Poco antes del año 1.100 se crean las primeras diócesis, entre ellas la de Nidaros (Trondheim), donde tuvo su sede el arzobispo desde 1.152. El arzobispo noruego desempeñó un importante papel político en la Edad Media. La Reforma protestante fue introducida, por decreto real, en 1.537. Noruega estaba entonces sometida a Dinamarca, y la introducción de la nueva doctrina se llevó a cabo haciendo que el llamado precepto eclesial noruego-danés se aplicara también a Noruega. En el siglo XVII, la Reforma luterana quedaba implantada en todo el país. Al período de paz siguió otro de luchas que duró hasta 1.227, conocido como "las guerras civiles". Ese mismo año se asocia también con el inicio de la Baja Edad Media, una época de expansión demográfica, consolidación de la Iglesia, nacimiento y desarrollo de las ciudades, una organización pública y autoridad más fuertes al someter a su dominio cada vez más territorios la Monarquía y la Iglesia. 

 

El poder real aumentó en los siglos XII y XIII. La antigua aristocracia secular fue sustituida por una nobleza de funcionarios. También sufrió cambios la situación de los campesinos, que pasaron de propietarios a arrendatarios. Por lo general, éstos tomaban sus granjas en arriendo de por vida, pero tenían condición de hombres libres, cosa poco común en la mayoría de los países europeos. Por aquel entonces, el centro de gravedad político de Noruega se trasladó de la región occidental. a las comarcas circundantes del fiordo de Oslo. Durante el reinado de Håkon V, en el siglo XIII, Oslo se convirtió en la capital de la nación. Al advenimiento de la peste bubónica, en 1.350, se calcula que la capital no tendría más de 2.000 habitantes. Bergen debería tener 7.000 vecinos y Trondheim, 3.000. La peste negra había reducido la población a la mitad. La evolución condujo a que el rey y la nobleza intentaran obtener ingresos con propiedades y feudos, sin tener en cuenta las fronteras nacionales, lo cual contribuyó a la creación de "uniones" políticas.

 

Noruega y Suecia formaron una unión dinástica, institución que se fue ampliando, entre otras cosas, mediante matrimonios reales interescandinavos. Håkon VI, hijo del rey sueco Magnus Eriksson y la hija de Håkon V, Ingebjørg, era, según las normas de sucesión, el heredero legítimo de la Corona de Noruega. Håkon VI contrajo nupcias con Margrete, hija del monarca danés Valdemar Atterdag, a cuya muerte, fue elegido rey de Dinamarca el hijo de aquéllos, Olav, en 1.375. En 1.380 Olav sucedió a su padre en el trono de Noruega. De ese modo, Noruega se unió a Dinamarca. La unión duraría hasta 1.814. La Baja Edad Media representó una época de fuerte retroceso económico en Noruega. Gran número de granjas situadas en comarcas remotas fueron abandonadas. Los ingresos descendieron. El período de recesión en Noruega tuvo consecuencias políticas: Dinamarca aumentó su hegemonía en los países nórdicos; nobles daneses y alemanes ocuparon los principales cargos oficiales. La nobleza noruega fue decreciendo en número rápidamente, con la consiguiente debilitación de la voluntad y capacidad de reivindicación nacional.

 

En 1.450, la unión con Dinamarca fue refrendada mediante un tratado que garantizaba la participación del Consejo del Reino noruego en la elección de monarca, pero esta previsión nunca fue cumplida. Asimismo, ninguno de los dos reinos sería "superior al otro". En la práctica, se demostró lo contrario. En 1.536, Noruega dejó de existir como reino independiente: En una sesión del Consejo del Reino, en Copenhague, Christian III tuvo que prometer a la nobleza danesa que Noruega estaría sometida a la Corona danesa como cualquier otro territorio bajo su dominio. Se abolió el Consejo del Reino noruego y la Iglesia noruega perdió su independencia. La nobleza danesa obtuvo libre acceso a los feudos noruegos y la posibilidad de beneficios económicos en Noruega. Las estrechas relaciones entre ambos reinos fueron causa de que Noruega fuese arrastrada a las guerras de Dinamarca con Suecia por la hegemonía del Báltico. A consecuencia de ello, el monarca danés tuvo que ceder territorios noruegos a Suecia. En la asamblea de los estamentos celebrada en Copenhague, en 1660, fue proclamado rey Fredrik III y la monarquía declarada hereditaria, dejándose al soberano la responsabilidad de redactar una nueva Constitución para Dinamarca-Noruega. De ese modo se implantó la monarquía absoluta, circunstancia que influyó notablemente en la situación de Noruega durante el resto del período de unión con Dinamarca. Noruega era gobernada desde Copenhague, pero, como los monarcas absolutos a menudo eran incapaces para dirigir los asuntos de Estado, el verdadero poder residía en los altos funcionarios públicos, lo que supuso una ventaja para Noruega, ya que la clase dirigente fue mostrando cada vez más comprensión de la situación del país.

 

La burguesía que surgió al calor del desarrollo económico, representaba una cierta conciencia nacional, que se manifestó sobre todo a lo largo del siglo XVIII.

Durante las guerras napoleónicas Dinamarca-Noruega era aliada de Francia, lo que, entre otras cosas, provocó un bloqueo que aisló a Noruega de la metrópoli danesa y de los mercados. El comercio de maderas y el negocio naviero quedaron paralizados; el resultado fue hambre y carestía. En la batalla de Leipzig, en octubre de 1.813, Napoleón sufrió una gran derrota. Uno de sus enemigos, Suecia, pretendía el dominio de Noruega para asegurarse de que su frontera occidental dejara de ser una amenaza. La victoria sobre Napoleón en Leipzig fue seguida de presión. En enero de 1.814 capituló Fredrik VI, que rompió con Napoleón y cedió Noruega a sus enemigos suecos. Así acabó la unión de Noruega y Dinamarca, que había durado 434 años. El acuerdo firmado por Dinamarca y sus adversarios contemplaba aspectos políticos significativos para Noruega. Se decidió que Noruega volviera a ser un reino independiente en unión con Suecia. En una proclamación subsiguiente del monarca sueco, Carl XIII, se estableció también que Noruega sería un reino independiente con su propia Constitución libre, Asamblea Nacional, Gobierno y ordenamiento fiscal propios.

 

Christian Fredrik instigó a la rebelión en Noruega para evitar la toma de posesión sueca. Suecia emprendió una campaña con tropas aguerridas que derrotaron fácilmente a las huestes noruegas. A mediados de agosto, se firmó un tratado en Moss, en virtud del cual Suecia reconocía la Constitución de Eidsvoll, con las modificaciones necesarias para la unión de los dos reinos. El rey Christian Fredrik abdicó y abandonó seguidamente el país. Una vez más, Noruega formaba parte de otra unión. Los primeros años posteriores a 1.814 fueron de pugna continua por mantener la existencia del Estado recién organizado. Noruega fue víctima de la peor depresión económica de su historia. La Constitución fue utilizada como medio para abolir la nobleza noruega, con el fin de que el monarca sueco no consiguiera partidarios leales en Noruega mediante el otorgamiento de títulos nobiliarios. A partir del decenio de 1830, Noruega experimentó un progreso económico general, que actualizó el deseo de una legislación mercantil y arancelaria más liberal. Se amplió el derecho a desarrollar actividades comerciales. En otros campos, Noruega participó también del desarrollo europeo general. En la agricultura se introdujeron nuevos métodos de explotación.

 

En el Parlamento, aumentó gradualmente la rivalidad entre los representantes del grupo de altos funcionarios civiles encargados de la administración de la nación, y los diputados que defendían los intereses de campesinos y radicales. Ya en el año 1833, la Asamblea Nacional contaba con una mayoría agraria. En 1.859 fracasó el primer intento de creación de un partido político; pero, diez años más tarde, surgió el primer bloque liberal, aunque no organizado como partido. Las divergencias con el poder real sueco se hicieron pronto más patentes en el contexto de la Unión, sobre todo porque la política exterior, en su totalidad, era dirigida desde Estocolmo. Ya en 1.827 el Storting había pedido al soberano que el primer ministro noruego pudiera participar en la discusión de los asuntos diplomáticos. Hacia finales del siglo XIX, se recrudecieron los antagonismos políticos en torno a la cuestión de la Unión. La exigencia, por parte de Suecia, de que el ministro de Asuntos Exteriores de la Unión hubiera de ser sueco, y la reivindicación noruega de un cuerpo consular propio, derivaron en una acerba rivalidad. El poderío militar sueco impedía a Noruega la realización de sus propósitos. Como contrapartida, Noruega reforzó considerablemente su organización militar en las postrimerías del siglo XIX.

 

A la postre, sería la cuestión consular lo que provocara la confrontación final entre las dos naciones. El 11 de marzo de 1.905 se formó el Gabinete Michelsen para hacer prosperar la cuestión consular como acto unilateralmente noruego. El 7 de junio, el Gobierno renunció a su poder en favor del Storting, que, a continuación, pidió que el Gobierno continuara provisionalmente, de conformidad con la Constitución y la legislación vigente y "con las modificaciones necesarias para que la unión dinástica con Suecia fuera disuelta por haber dejado el Rey de actuar como monarca noruego". Bajo el punto de vista noruego, la Unión había dejado de existir. Suecia, empero, exigió la celebración de un referéndum para esclarecer si la población noruega estaba de acuerdo en la separación de los reinos, además de negociaciones para establecer las condiciones de la disolución de la Unión. El referéndum se celebró y una mayoría se pronunció a favor de la disolución. Las negociaciones con Suecia tuvieron lugar en la ciudad de Karlstad acordándose una disolución pacífica bajo ciertas condiciones. La cuestión de la futura forma de gobierno de Noruega suscitó agrios antagonismos. Un plebiscito resultó en una gran mayoría a favor de la monarquía, en lugar de una república. En 1.905, el Storting proclamó rey de Noruega al príncipe danés Carl, que tomó el nombre de Haakon VII. El monarca actual del país, el Rey Harald, es hijo de Olav V, que falleció en 1.991.

 

La separación de Suecia coincidió con un período de prosperidad económica que duró hasta la implantación de la economía de guerra, en 1.914. La población creció con rapidez y aumentó el empleo. Ello era consecuencia de la segunda fase de la revolución industrial, caracterizada, en Noruega, por la utilización de energía hidroeléctrica barata y las inversiones de capital extranjero. Por primera vez se desarrolló la industria electroquímica y electrometalúrgica en Noruega. A pesar del progreso económico, se experimentó una considerable emigración de Noruega a Norteamérica hacia fines del siglo XIX y principios del XX. Tras la separación de Suecia, hubo que crear un ministerio de Asuntos Exteriores y un cuerpo diplomático propio, pero se disponía de muy escasos recursos para ello. En las directrices de política exterior trazadas por el Gabinete Michelsen, en 1.905, se hacía resaltar la conveniencia de mantener a Noruega al margen de alianzas que pudieran involucrar a la nación en acciones bélicas. Esta política de neutralidad gozaba del apoyo popular.

 

Durante la I Guerra Mundial, Noruega se mantuvo neutral. Sin embargo, su flota mercante sufrió grandes pérdidas debido a la guerra submarina y los hundimientos causados por las minas. Alrededor de 2.000 marineros perdieron la vida. Por otra parte, las coyunturas económicas de la guerra proporcionaron considerables beneficios, que posibilitaron la readquisición de grandes empresas noruegas en manos de compañías extranjeras. En virtud del tratado firmado a raíz del final de la guerra, Noruega consiguió, en 1.920, seguir manteniendo su soberanía sobre Svalbard. El cambio coyuntural de la economía mundial, en 1.920, afectó también a Noruega. El comercio y el sector naviero sufrieron grandes pérdidas. Varios bancos fueron a la quiebra. Se redujeron los salarios, elevados por sentencia arbitral, en 1.920, ante las protestas violentas de los trabajadores, que, a la sazón, estaban influidos por ideas revolucionarias. El desempleo se mantuvo a un alto nivel hasta el estallido de la II Guerra Mundial.

 

Sin embargo, en 1.932, comenzó un período de prosperidad económica que se tradujo en una mejora espectacular de la balanza comercial. Al estallar la guerra, en 1.939, Noruega volvió a declararse neutral. La declaración de neutralidad no sirvió de mucho. El 9 de abril de 1.940, tropas alemanas atacaron Noruega. Al cabo de dos meses de lucha, las fuerzas noruegas fueron derrotadas, pese a cierto apoyo militar por parte del Reino Unido y Francia. Durante la guerra, el Gobierno noruego en el exilio dirigió sus operaciones desde Londres. Noruega estuvo ocupada hasta la capitulación alemana, en 1945. La ocupación supuso la explotación alemana de la economía noruega. Pero, en comparación con otros países invadidos por los alemanes, Noruega salió relativamente bien parada de la II Guerra Mundial. El 8 de mayo de 1.945, efectivos noruegos de la llamada Resistencia comenzaron a hacerse cargo de Gobierno en el exilio, al que acompañó el rey Haakon. A raíz de la liberación, el consenso político otorgó prioridad a la reparación de los estragos de la guerra.

 

En las elecciones generales del otoño de 1.945, el Partido Laborista obtuvo mayoría absoluta y formó gobierno con Einar Gerhardsen como primer ministro. Hasta los comicios de 1.961, el partido mantuvo su posición mayoritaria. En 1.963, al Gobierno laborista perdió una votación debido a las circunstancias en torno a un accidente en las minas de Svalbard, lo que produjo la formación del primer gobierno no socialista de posguerra, con el conservador John Lyng como primer ministro. Al cabo de breve tiempo, el Gabinete Lyng fue derribado. Durante los primeros años de la posguerra, Noruega desempeñó un modesto papel en el ámbito de la política exterior. El propósito era mantenerse al margen de eventuales conflictos entre las grandes potencias y de la formación de bloques. Los años de posguerra se caracterizaron por el progreso constante de la economía noruega, que fue aprovechado, entre otras cosas, para crear un Estado de bienestar con menores diferencias sociales y económicas que en otros muchos países occidentales. El mayor problema con que se ha enfrentado la política noruega en la época de posguerra es la cuestión del ingreso en la Comunidad Europea, más tarde la Unión Europea.

 

La solicitud desató una fuerte controversia en la opinión política noruega. Las divergencias se fueron polarizando, y el Gabinete Borten reventó en 1.971. Un gobierno formado por el Partido Laborista (Arbeiderpartiet), con Trygve Bratteli como primer ministro, concluyó las negociaciones de adhesión, cuyo resultado fue sometido a un referéndum en el otoño de 1.972. En el l referéndum los noruegos dijeron no al ingreso de Noruega en la C. E. Después de la votación, el Gobierno de Bratteli dimitió. Un gobierno de centroderecha, con Lars Korvald del partido Demócrata Cristiano como primer ministro, negoció un acuerdo de comercio con la CE, el cual estuvo regulando las relaciones entre la Comunidad y Noruega hasta principios de los años noventa. En un nuevo referéndum convocado en el otoño de 1.994, el pueblo noruego volvió a rechazar el ingreso de Noruega en la UE. Suecia, Finlandia y Austria acababan de aprobar el ingreso de sus países en la UE, lo cual implicaba la salida de los mismos de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), de modo que este organismo desde principios de 1995 sólo comprendía los países de Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein.

 

VIAJAR

Antes de realizar un viaje al extranjero, se recomienda registrar sus datos en el Registro de Viajeros informático de este Ministerio, para facilitar la atención en eventuales situaciones de emergencia o necesidad.

NO HAY RESTRICCIONES ESPECÍFICAS RELATIVAS A VIAJES A ESTE PAÍS. Se sugiere leer con atención el resto de estas recomendaciones de viaje.

AVISO A TRANSPORTISTAS: A partir del 1 de enero de 2015, todo vehículo comercial de más de 3,5 t que circule por Noruega estará obligado a llevar un dispositivo de peajes noruego. Las multas por no llevarlo oscilarán entre 8.000 y 16.000 coronas noruegas (de 1.000 a 2.000 €). Dichos dispositivos se podrán obtener en frontera a partir del próximo 1 de enero.

Para más información:
Teléfono: +47 210 31 764
Páginas web:
www.autopass.no

Aunque Noruega es un país relativamente seguro la incidencia de pequeños robos en lugares públicos, hoteles y automóviles está aumentando. Hay que prestar especial atención en las zonas céntricas de Oslo y Bergen y en el transporte público. En general la seguridad de las personas es buena. Los mayores riesgos a los que se enfrentan los turistas son los provocados por fenómenos naturales y por los deportes de aventura. Cuando se vayan a emprender actividades en la naturaleza se recomienda siempre informar con anterioridad a algún allegado, viajar con un teléfono móvil, llevar los datos de contacto de los servicios de emergencia locales e ir adecuadamente pertrechado.

NORMAS DE CIRCULACIÓN. Se recomienda respetar escrupulosamente las normas de circulación, señalización y límites de velocidad (muy bajos en Noruega: 50 km/h en ciudad, 70 y 80 km/h. en zonas interurbanas y 100 km/h. en autopista) por existir mecanismos de sanción muy estrictos.  Las multas son muy elevadas, las más elevadas de Europa, por ejemplo: 6.500NOK si se excede en 25 Km/h el límite de 60 Km/h en zonas interurbanas; 5.200NOK por pasar semáforos en rojo; 5.200NOK por adelantamientos prohibidos. Es habitual la exigencia del pago in situ de la multa. Si en el momento de la imposición de la sanción el sancionado no firma la conformidad a la misma, el caso es referido a los tribunales. En el caso de impago de sanciones pecuniarias, son aplicables subsidiariamente penas privativas de libertad. La policía tiene derecho a retirar el carnet de conducir a los infractores en el momento y sin necesidad de autorización judicial.

Se recomienda extremar la precaución en la conducción durante los meses de invierno. Desde el 1 de noviembre hasta finales de abril es obligatorio circular con neumáticos de invierno. Los camiones están obligados a llevar un mínimo de 7 juegos de cadenas. Es obligatorio el cinturón de seguridad en todo el vehículo y la conducción con luces de cruce 24h al día. En casos graves de exceso de velocidad y consumo de alcohol también está prevista la retirada automática del permiso de conducir. Está estrictamente prohibida la conducción bajo los efectos del alcohol siendo el límite actual 0,2%. La infracción de esta prohibición tiene previstas fuertes sanciones pecuniarias, penas privativas de libertad y retirada de carnet según la gravedad. La conducción bajo los efectos de medicamentos está también penalizada.

ADUANAS. Para los residentes en Noruega existe un límite general en cuanto al valor económico para introducir cualquier producto: si se ha permanecido fuera de Noruega al menos 24h se pueden importar productos por un valor máximo de 6.000NOK, y si se ha permanecido fuera de Noruega menos de 24h, el valor máximo es de 3.000NOK. Este límite no se aplica a los turistas que viajan con sus efectos personales.

Existen fuertes restricciones para la importación de ciertos productos, entre ellos alcohol y tabaco, productos cárnicos y quesos. Los límites para los productos que contengan alcohol son los siguientes:
Bebida que contenga alcohol con un porcentaje de 22% a 60%, 1 litro

Bebida que contenga alcohol entre 2,5% y 22% (vino), 1,5 litros
Cerveza que contenga alcohol de más de 2,5%, 2 litros
Otras bebidas con porcentaje entre 2,5% y 4,7%, 2 litros

La cuota se puede cambiar, por ejemplo, 5 litros de cerveza en el caso de que uno no importe otra clase de bebida alcohólica. También se puede cambiar la cuota de alcohol (1 litro) por una cuota de vino (1,5 litros) o, cambiar la cuota de vino (1,5 litros) por la misma cantidad de cuota en cerveza. Está prohibida la importación de bebidas con un contenido de alcohol superior al 60%. Solo los mayores de 18 años pueden importar bebidas alcohólicas, y si el contenido alcohólico sobrepasa los 22º, es necesario ser mayor de 20 años. Los mayores de 18 años pueden introducir 200 cigarrillos o 250 gr. de otro tipo de tabaco así como 200 libritos de papel de fumar.

Se pueden introducir en el equipaje y solamente para el propio consumo, hasta 10Kgs de productos cárnicos, lácteos, huevos y otros productos animales, solamente si son procedentes de países del Espacio Económico Europeo. Este límite no se aplica para los piensos de perros y gatos. Las cantidades arriba mencionadas pueden ser introducidas sin necesidad de declaración en la aduana (se puede pasar por la zona verde) pero para cantidades superiores deben declararse a través del paso por la zona roja. Si se incumple esta obligación (pasar por la zona roja en su caso), se pierde el derecho de introducir las cantidades arriba indicadas pudiendo las autoridades noruegas proceder a imponer sanciones y requisar dichos productos. Las reacciones frente a incumplimientos de las normas vigentes pueden ser muy estrictas.

Existen restricciones especiales para plantas, ciertos productos agrícolas, animales y combustible de vehículos a motor. Para más información consultar en inglés o la Embajada noruega en Madrid. Para la salida de divisas, antigüedades y determinadas especies animales y plantas se necesitan permisos especiales.

Animales domésticos. Importación de perros, gatos y animales domésticos desde la Unión Europea a Noruega: todos los animales que entren en Noruega deben pasar por la zona roja de aduanas; deben estar identificados con un microchip o tatuaje legible; deben estar vacunados contra la rabia (STANDARD OMS) con arreglo a las normas del laboratorio correspondiente y como mínimo 21 días antes de la entrada en el país; deben haber sido tratados contra echinococcus entre 24 horas y 5 días antes de llegar a Noruega y debe repetirse el tratamiento a los 7 días de llegada a Noruega. Todo lo anterior debe figurar en el pasaporte azul de mascota expedido en la Unión Europea de acuerdo con la decisión de la Comisión 803/2003.

Controles de aduanas. Cualquier persona puede ser sometida en cualquier momento a una inspección aduanera tanto en la zona roja como verde por un funcionario de Aduanas tanto en uniforme como sin uniforme, debiendo en este último caso identificarse documentalmente como tal. El funcionario puede solicitar a la persona objeto de control, que exhiba su documentación identificativa, billete de viaje y la apertura del equipaje, así como proceder a su inspección, realizar preguntas sobre las circunstancias del viaje, existiendo la obligación de contestar a todas las preguntas. Puede estimar necesario realizar registros personales, incluso sin ropas, en cuyo caso deberá tener lugar en un cubículo separado, y ser realizado por persona de mismo sexo y con debido respeto y consideración hacia integridad física. Las autoridades aduaneras pueden considerar suficiente un registro meramente visual pero si existen fuertes sospechas de contrabando pueden solicitar la intervención de la Policía para un examen corporal aún más exhaustivo que deberá ser realizado por personal sanitario.

Drogas. El código penal noruego prevé que el que ilegalmente fabrique, importe, exporte, adquiera, guarde, envíe o transfiera cualquier sustancia que se considere como narcótico será castigado por tráfico de drogas con pena de prisión de hasta 2 años. El tráfico grave de drogas será castigado con la pena de prisión de hasta 10 años. Cuando se trata de una cantidad muy considerable, se impone una pena de prisión de entre 3 y 15 años. En circunstancias especialmente agravantes la pena de prisión puede llegar hasta 21 años. Por último, la complicidad y el tráfico por negligencia también están castigados, en este último caso, con una multa o pena de prisión de hasta 2 años.

DOCUMENTACIÓN Y VISADO

 

Pasaporte / DNI: los nacionales del EEE pueden viajar con pasaporte o DNI.
Visados: no se requiere visado.

 

DATOS DE INTERÉS

 

No se exigen vacunas a personas de países europeos o personas que hayan permanecido 14 días en países europeos antes de su llegada a Noruega.

Las condiciones sanitarias son buenas. No hace falta tomar precauciones especiales. Se recomienda que antes de viajar se tramite ante la Seguridad Social española la Tarjeta Sanitaria Europea, lo que le permitirá recibir asistencia sanitaria de urgencia en las mismas condiciones que los residentes en Noruega.
En todo caso, se advierte que las personas que necesiten asistencia médica en Noruega estarán sujetas a un  pago inicial por las consultas al igual que los nacionales noruegos y los residentes en Noruega. Los servicios de laboratorios y de radiografía están también sujetos a dicho pago.

La cantidad a pagar (franquicia)  es una parte menor del valor total del servicio prestado. Se puede esperar pagar un mínimo de entre 20 y 30 euros por visita médica. Las medicinas  se pagan en su totalidad. Las personas que no tengan consigo la Tarjeta Sanitaria Europea,  y usen los servicios públicos de  medicina general, deberán adelantar la totalidad de los servicios prestados, siendo estos servicios de un costo muy elevado en Noruega. Si se van a realizar deportes de aventura u otras actividades de riesgo se recomienda la contratación de un seguro privado que incluya, entre otras cosas, cobertura por repatriación.

CONTACTOS

Embajada de Noruega en España

Calle Serrano, 26

28001 Madrid

Tel.: 91 436 38 40

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Ambulancias : 113 ó 22.11.70.80 
Hospitales regionales: 
Rikshospitalet, Oslo (nacional): 23.07.00.00
Ulleval Sykehus, Oslo: 22.11.80.80
Haukeland Regionsykehus, Bergen: 55.29.80.60
Regionsykehuset i Trondheim: 73.99.80.00
Regionsykehuset i Tromso: 77.62.60.00 

Clínicas privadas:
Lovisenberg Diakonsykehus - Lovisenberggt, 17 - 0456 Oslo - Tel. 23.22.50.00
Volvat - Borgenveien 2 A - 0370 Oslo - Tel.: 22.95.75.00
Omnia clinic. Frederik Stangs gt. 11-13, 0264. Tel. 22 54 10 00
Cruz Roja (privada) - Frederik Stangs gt.

Teléfono Policía y emergencias: 112 

DIVISAS

 

La entrada y salida de divisas es libre hasta un máximo de 25.000 coronas noruegas tanto en billetes como en monedas. Si supera esa cantidad, debe cumplimentarse un formulario al efecto en Aduanas. No hay límite para cheques de viaje.
TIPO DE CAMBIO: 1 Euro – 8,797 Coronas Noruegas (al 22.06.2015)

 

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